| N.'s profile¿Cuándo cogerá el Coyote...BlogLists | Help |
|
11/24/2005 Mis microbios y yo: una historia de violenciaVaya día. Llevo arrastrando a duras penas a mis microbios durante toda esta jornada (¿será la dichosa gripe del pollo? ¿será sólo un catarro? ¿será quizá un defecto de fábrica?). Cualquier trabajador honrado se retiraría en esta situación, de forma digna y muy honrosa, a donde corresponde: uséase, a la cama y en solitario (ays). Pero no, yo nací gilipollas. Como soy tan bueno he pensado que a mis microbios les gustaría conocer la oficina. Esta casa de lenocinio, a la que los que aquí trabajamos llamamos de forma eufemística "despacho", es comparable al séptimo anillo del Infierno de Dante. Me he pasado el día dejándome sodomizar, vía telefónica y sin vaselina, por clientes varios de ambos lados del Atlántico. En fin, lo de costumbre pero con mocos.
La Convención de Ginebra de 1956 prohibió la guerra bacteriológica. Se lo he intentado explicar a mis microbios. No obstante, alegan que todas las potencias militares se pasan la Convención esa por donde más les place y que ellos no iban a ser menos. La situación se ha tornado crítica cuando, en plena sodomía protagonizada por una clienta angloparlante, he agotado mi provisión de kleenex. Es entonces cuando me he dicho que, o cambio de estrategia, o tengo la guerra perdida. La solución tiene un nombre: armas de destrucción masiva. He bajado a la farmacia de la esquina y me he comprado el antibiótico más destructivo del mercado. Lo siento por los daños colaterales, pero mis microbios buenos tendrán que entenderlo.
Pese a todo, algunas cosas me han alegrado el día. Alguien hizo la siguiente búsqueda en el blogger: "que rico es hacer el amor con cinco putas a la vez" (mira que hay gente para todo, ¿eh?). ¡Mi plog ha salido el primero de la lista! Me siento como si me hubieran dado un premio. Y no se vayan todavía, ¡aún hay más! Una mala aparecida me ha deseado con muy buenas maneras que disfrute durante un tiempo de ésta mi dura convalecencia y de la inspiración que de ella consiga. Lo siento, Jueves, ¡ya ves que ni por esas! Y aún queda lo mejor: me han explicado con pelos y señales en que consiste un gabinete de crisis femenino contra las Hormonas Traidoras. Me han surgido más preguntas que respuestas, pero creo que lo voy entendiendo. Ahora, con vuestro permiso, me retiro a mis aposentos. Tengo alubiada el fin de semana con unos coleguillas, así que me urge firmar un armisticio con mis microbios para recuperarme a tiempo.
Pido disculpas por esta incursión en un género para mí desconocido: el diario. ¡Prometo no volver a hacerlo! Comments (13)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://pinoops.spaces.live.com/blog/cns!4098F826B605EAC4!939.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|