| 個人檔案¿Cuándo cogerá el Coyote...部落格清單 | 說明 |
|
3/11/2005 Una décima de segundoCon un gran "jódete" dedicado al mundo, me he puesto una pistola en la sien y me he pegado un tiro. Es extraña la forma en la que, al borde de la muerte, se perciben las leyes naturales que rigen el universo. Cuánto tardará la bala en atravesarme el cráneo... ¿una décima de segundo? Y, sin embargo, aquí me encuentro cavilando. Exhalo los últimos pensamientos de éste mi cerebro, saboreo con gozo mi gran "jódete". Todo durante esta precisa décima de segundo, y sé que eso es imposible. La velocidad de mis conexiones neuronales no debería hacer factible pensamiento coherente alguno en un periodo de tiempo tan breve. Así que me entretengo en analizar las posibles causas de este aparente milagro. Es un modo como cualquier otro de matar el tiempo.
Primera posibilidad: el disparo me ha destrozado los sesos; he muerto, pero sigo existiendo después de mi muerte. Es un razonamiento cartesiano impecable. Si sigo pensando después de morir, es porque existe otra vida o porque la vida se extiende más allá de la muerte de mi cuerpo. Pero lo desecho al instante. Hace tiempo que comprendí que la lógica racionalista parte con frecuencia de falsas premisas. Descartes, mi gran "jódete" también te incluía a ti. En este universo limitado, el más allá no tiene sentido.
Segunda posibilidad: he errado el tiro. Es absurdo, tengo la pistola pegada a la sien y he apretado el gatillo. Me dieron la pistola revisada y con el cargador lleno. No digo que no sea teóricamente posible. Un extraterrestre del planeta Umo puede haberse percatado de mi inminente suicidio y, pulverizando los límites de la relatividad, se ha materializado al instante junto a mí (a cinco mil parsecs de distancia) y ha desviado el disparo de forma desinteresada. Pero la probabilidad de que tal cosa haya sucedido tiende a cero al igual que el logaritmo neperiano de cero tiende a infinito.
Tercera posibilidad: próximo a morir, el tiempo transcurre más despacio. Joder, sólo falta que ahora recuerde toda mi vida en flash back. Esta posibilidad me provoca náuseas y me rebelo al instante contra ella. Ahora que me muero, no tengo ninguna gana de recordar mi vida entera de nuevo. Además, es imposible. Para que el tiempo transcurriera tan despacio, tendría que moverme a una velocidad relativa lumínica con respecto a la bala. Pero la siento aquí, muy cerca.
Última posibilidad: las leyes de la Física no son lo que eran hace unos instantes, han cambiado. Y mi mundo no es como yo había creído. Considero esta posibilidad y veo que es la más probable. De hecho, explica muchas cosas. Explica por qué, sin motivo alguno, me he pegado un tiro en la cabeza. Explica por qué tengo el rostro cubierto de lágrimas. Yo no quería hacerlo. Simplemente me ordenaron suicidarme y, pese a mis protestas, no pude negarme. Sólo soy el títere de la mente enferma que está escribiendo este relato. Va a resultar que Dios existe y que, encima, es un gilipollas malcriado y un puñetero.
Vaya, ya estoy sintiendo que la bala perfora mi cráneo. Me estoy muriendo. Maldita sea, qué desperdicio.
Como hizo Augusto Pérez con D. Miguel entre la Niebla, a tí te lanzo una velada amenaza: ¿quien podría asegurarte que, tal vez, tú no seas más que otra marioneta en la historia inventada por la pluma de otro? jajaja 回應 (14)
引用通告此內容的引用通告是: http://pinoops.spaces.live.com/blog/cns!4098F826B605EAC4!813.trak 引述這則內容的部落格
|
|
|